KILOS FUERA

Para comenzar lo ideal es reducir al máximo los hidratos de carbono refinados e industrializados de alto índice glucémico como la bollería, pizzas, el pan, las pastas, el arroz, las legumbres, los dulces el azúcar, y la miel, no solo porque engordan, sino porque segregan una sustancia que genera insulina y esto hace que en vez de estar saciados, queramos comer más.

Debes seleccionar alimentos con bajo índice glucémico, realizando una dieta variada de frutas, verduras, carnes y lácteos desnatados.

Hay que hacer cuatro comidas diarias: desayuno, comida, merienda y cena, respetando el tamaño de la porción. De este modo evitas el picoteo que aporta más calorías al final del día y, sobre todo, nos permite cuantificar cuánto comemos.
Una alimentación equilibrada es aquella en la que se puede comer de todo en forma variada y siempre respetando la medida justa.
No hay que olvidar la importancia de acompañar el tratamiento con un plan de actividad física adecuado, que además de ayudarnos visiblemente a reducir el peso, mejora de forma considerable el estado de ánimo, y reduce los niveles de estrés.

Comprar y preparar

Elabora una lista que incluya sólo aquellos alimentos permitidos en la dieta.
Vete a comprar sin tener sensación de hambre.
Evita utilizar aceite para guisar. Reemplazalo por caldo.
Cocina los alimentos a la plancha, al horno o parrilla sin gota de aceite para disminuir así las calorías de la preparación. Debes utilizar para ello sartenes antiadherentes.
Condimenta los platos de tal manera que el sabor y el aroma sea agradable pero sin que estimule excesivamente a seguir comiendo.

¿Te gustó este post? Valóralo

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*