Detectores de metales: Guía de compra

detectores de metales

Los detectores de metales son herramientas especializadas utilizadas para la búsqueda y detección de trazas, partículas y objetos metálicos. Se usan en la industria minera, fabricación de materias primas de productos no metálicos, industria procesadora de alimentos y muchas otras áreas de la producción industrial y de servicios. También se emplean para realizar labores de levantamiento de objetos enterrados en sitios históricos: campos de batalla y ciudades antiguas abandonadas o destruidas por erupción de volcanes, huracanes, deslaves, inundaciones, tsunamis incendios y bombardeos.

Estos instrumentos de detección metálica son los ayudantes preferidos de los buscadores de tesoros profesionales. Con ellos exploran e investigan sitios históricos potenciales, luego de realizar estudios de mapas de batallas y planos de refugios y edificaciones antiguas en ruinas. También son empleados en la búsqueda aficionada de objetos antiguos enterrados, como clavos, botones, cucharas, platos, cuchillos, jarras y monedas de hierro, bronce o cobre.

Quienes más hacen uso de este instrumento de detección de metal son los exploradores aficionados de fines de semana. Sábados y domingos niños, jóvenes y adultos salen en búsqueda de monedas o prendas de oro y plata enterradas en la arena de las playas, riachuelos, lagunas y quebradas. Buscan oro, plata y piedras preciosas en los lugares donde la gente durante décadas va de visita los fines de semana y en vacaciones.

Encontrar tesoros empieza por conocer como funcionan los detectores de metales.

Los metales son los elementos más numerosos de la tabla periódica de elementos de la ciencia de los materiales. En conjunto tienen como características comunes ser buenos conductores de electricidad y calor; además brillan, reflejan la luz. Las tecnologías creadas para la detección metálica, utilizan las características y cualidades comunes de los metales y campos magnéticos en el funcionamiento del instrumento detector.

Las tecnologías más extendidas son la de inducción VLF y la inducción de pulsos. La primera trabaja en baja frecuencia, la segunda opera con una inducción de una frecuencia más elevada. Estas tecnologías detectan trazas y partículas metálicas en procesos industriales de productos no metálicos, además de usarse en la exploración profesional y búsqueda aficionada de objetos y metales preciosos bajo poca superficie y profundidades.

El detector VLF tiene dos bobinas, una genera un campo magnético en el plato detector encima del suelo, y la segunda actúa como antena recibiendo el choque del campo magnético con los metales del terreno traduciéndolo en lectura digital y sonidos. Consume poca energía, es liviano, su fabricación es más económica y el precio resulta ser más barato. Tiene un funcionamiento óptimo trabajando sobre terreno seco y ferroso.

El detector de inducción de pulsos, a diferencia del anterior emplea una sola bobina, por ella pasa una fuerte corriente con cortes rápidos, generando de regreso picos elevados de corriente al chocar con los metales del suelo. Esta corriente la recibe la misma bobina convertida durante intervalos de tiempo pequeños en antena receptora. Los picos son convertidos en lecturas y sonidos en el panel de control. Es pesado, costoso y opera bien sobre arena húmeda, bajo agua salada y profundidades.

Cómo elegir un buen detector metálico para uso profesional o aficionado

Las características de una buena herramienta de detección de metales necesita suplir las necesidades de la industria, y detectar trazas de partículas metálicas molestas o contaminantes en diversos procesos productivos. También detectará tornillos, clavos, pasadores, agujas, llaves y objetos sepultados; además de pulseras, anillos, medallas, cadenas, llaves, monedas, joyas y objetos de plata y oro enterrados en la arena y lecho del mar, ríos y lagunas. La tecnología a emplear dependerá del tipo de lugar a explorar.

Sobre un terreno seco y ferroso la tecnología apropiada es la del detector de inducción VLF; además, es el más económico para quienes se inician en la búsqueda de tesoros. Para aquellos que buscarán metales bajo arena húmeda, agua salada o terreno profundo, el detector de inducción de pulso es lo mejor. Por último, un buen detector deberá estar acompañado de un detallado manual de uso, sus cuidados y una explicación clara del manejo y lectura del panel de control y sonidos.

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