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¿Cómo cuidar a las personas mayores de la hiporexia?

Las personas mayores necesitan de cuidados especiales, sobre todo cuando su nivel de independencia se ve disminuida. Son muchas las situaciones a las que un anciano se enfrenta como por ejemplo, la pérdida de su pareja, distanciamiento de familiares, enfermedades producto del avance de la edad, entre otras.

Tales circunstancias pueden derivar en problemas graves de salud y en que su alimentación se vea afectada, al punto, de que esta también ocasiona padecimientos de gravedad. Por eso, es común preguntarnos, la hiporexia que es. Es un trastorno alimenticio que provoca la pérdida progresiva del apetito. Esto hace que el paciente deje de comer.

Aunque se trata de un trastorno que puede presentarse a cualquier edad, cuyas causas pueden ser muy diversas, lo cierto es que suele aparecer con más frecuencia en personas mayores. Por otro lado, esta condición puede ser bastante difícil de detectar, por lo que se hace esencial que el anciano cuente con una atención y cuidado adecuados. De esta forma, se puede tanto prevenir como detectar la hiporexia.

Padecer este trastorno puede ocasionar un nivel de desnutrición peligroso en el adulto mayor, así como también, generar otro tipo de enfermedades de alta gravedad. Son muchas las causas que pueden provocar esta enfermedad en un anciano. Veamos algunas de las más comunes.

El avance de la edad

Puede resultar una causa obvia, pero es importante mencionarla como una de las más comunes. Con el avance de los años, nuestras capacidades motrices se van debilitando, por lo que la ingesta calórica ya no es tan exigente.

Estamos claros en que la necesidad de alimentos no es la misma cuando estamos en la etapa de la adolescencia, que en la etapa adulta o de la tercera edad. Con el tiempo, nuestras necesidades de ingesta calórica van cambiando. Aunque mucho tiene que ver con la intensidad de la actividad física que tenga cada individuo, es bastante común que en el caso de los ancianos esta disminuya considerablemente, haciendo que la necesidad de consumir alimentos también sea menor.

Todo esto genera pérdida del apetito y la ausencia de hambre. Estos síntomas pueden encontrarse en niveles normales, pero hay que estar alertas ante un cambio brusco en la forma de comer, cantidad de alimentos que el anciano ingiere o si no expresa ganas de comer a horas establecidas.

Cambios fisiológicos

Es importante señalar que, igualmente, producto del envejecimiento, el estómago va reduciendo su tamaño, así que la sensación de saciedad aparece más rápido en un anciano.

Otra situación que puede presentarse es la dificultad al masticar o al deglutir los alimentos. Es posible que el anciano no pueda morder algunos alimentos, así como también pueda sentir molestias al tragarlos. Esto hace que su apetito disminuya y que llegue a rechazar el consumo de algunas comidas.

Otras percepciones sensoriales

El avance de la edad trae consigo importantes cambios a nivel físico y psicológico. Una de estas es la percepción sensorial. Un anciano experimenta cambios en la forma cómo percibe olores y sabores. Su olfato y gusto se van degenerando lo que provoca que algunas comidas, ya no sean tan apetecibles como antes.

Enfermedades y medicamentos

Algunos tratamientos pueden incluir componentes que afectan el apetito y una adecuada alimentación. Hay algunos que incluyen codeína o morfina. También los tratamientos de quimioterapia afectan directamente el apetito.

Padecer enfermedades derivadas de la edad o por otras circunstancias son motivos importantes para perder el apetito.  

El ánimo y la actitud ante la vejez

Esta es una causa muy frecuente que conlleva al anciano a padecer hiporexia. Cuando se llega a la vejez la soledad se vuelve una de sus mejores compañeras y por lo general, no es buena consejera. Factores como la tristeza y la depresión se reflejan en malos hábitos de alimentación. Esto es bastante preocupante, por lo que se hace imprescindible, a la vez, que una persona mayor cuente con los cuidados y las atenciones necesarias, bien sea por parte de empresas que prestan este tipo de servicios, como de sus familiares.

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